_costillas Glaseadas con Miel y Salsa Teriyaki: Caramelizadas y Jugosas al Horno
Si buscas una receta de costillas glaseadas con miel y salsa teriyaki que te deje los dedos chupados, este es tu plato. Carne tierna que se desprende del hueso, bañada en un glaseado espeso de miel y teriyaki con un toque de ajo y jengibre que potenciá el sabor umami. Ideal para comer con las manos, mojar pan o acompañar con un puré de patatas cremoso o aros de cebolla fritos. Una receta al horno lenta pero infalible, perfecta para fins de semana o comidas especiales donde el exceso está permitido. Olvídate de las dietas: aquí el protagonismo es la grasa intramuscular derretida y el caramelo pegajoso que cubre cada costilla.

El Secreto de esta Receta
El secreto de unas costillas glaseadas con miel y salsa teriyaki perfectas está en la paciencia y el glaseado por capas. No las cubras con toda la salsa de golpe: aplícala en dos o tres pasadas durante los últimos 30 minutos, dejando que cada capa se caramelice antes de añadir la siguiente. Así evitarás que se quemen y conseguirás un brillo espejo irresistible. Además, el vinagre de manzana en la mezcla equilibra la dulzura y ayuda a que el glaseado se adhiera mejor a la carne.
Ingredientes
- 1.2kgcostillas de cerdo enteras (con grasa)
- 2cucharadassal gruesa
- 1cucharaditapimienta negra molida
- 150mlmiel espesa
- 200mlsalsa teriyaki (botella Mercadona o similar)
- 1cucharaditaajo en polvo
- 0.5cucharaditajengibre en polvo
- 2cucharadasvinagre de manzana
- 50gmantequilla sin sal
- 1cucharadaaceite de girasol
- 200mlcaldo de pollo en cubito
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 160°C (con calor arriba y abajo). Coloca las costillas de cerdo en una bandeja para horno grande y espolvorea por ambos lados con sal gruesa y pimienta negra. Deja reposar 10 minutos para que la sal penetre.
En un bol, mezcla la miel, la salsa teriyaki, el ajo en polvo, el jengibre en polvo y el vinagre de manzana. Remueve hasta obtener una salsa homogénea y brillante.
Pinta las costillas con un poco de aceite de girasol y hornea a 160°C durante 2 horas, dándoles la vuelta cada 45 minutos. Añade el caldo de pollo a la bandeja después de la primera hora para evitar que se sequen.
Saca las costillas del horno y sube la temperatura a 200°C. Pinta generosamente con la mezcla de miel y teriyaki por todos lados, incluyendo los laterales. Vuelve al horno 15 minutos para que el glaseado caramelice.
Saca de nuevo y repite el proceso: pinta con más salsa y añade trocitos de mantequilla por encima. Hornea otros 15 minutos a 200°C hasta que las costillas estén doradas y el glaseado forme una capa brillante y pegajosa.
Deja reposar 10 minutos antes de cortar en porciones individuales. Sirve con el jugo de la bandeja colado por encima.
Pro-Tips del Chef
- Si quieres un toque extra de umami, añade 1 cucharada de pasta de miso blanco a la mezcla de glaseado. Le dará profundidad sin alterar el sabor dulce.
- Para un efecto 'finger-licking', espolvorea semillas de sésamo tostadas sobre las costillas justo antes de servir.
- Si te sobra glaseado, guárdalo en un tarro y úsalo para pintar brochetas de pollo o alas de pollo antes de hornear.
Sustituciones
- Salsa teriyaki: Puedes sustituirla por salsa barbacoa espesa (tipo Honey BBQ de KFC). El resultado será más ahumado y menos umami, pero igual de adictivo. Añade una cucharadita de soja para compensar el sabor salado que aporta el teriyaki.
- Miel: Si no tienes miel, usa azúcar moreno disuelto en un poco de agua caliente (150g de azúcar + 50ml de agua). El glaseado será más crujiente, pero perderá el aroma floral de la miel.
- Jengibre en polvo: Usa jengibre fresco rallado (1 cucharadita). Potenciará el picante y el aroma, pero asegúrate de rallarlo muy fino para que no queden trozos fibrosos en el glaseado.
Errores Comunes
- El glaseado se quema antes de tiempo: Baja la temperatura del horno a 180°C en la fase de caramelizado y vigila las costillas cada 5 minutos. Si ves que se doran demasiado rápido, cubre la bandeja con papel de aluminio.
- Las costillas quedan secas: No omitas el caldo de pollo en la bandeja durante las primeras 2 horas. Si no tienes caldo, usa agua con un chorrito de salsa de soja. La humedad es clave para que la carne no se reseca.
- El glaseado no se pega a la carne: Seca bien las costillas con papel de cocina antes de hornear y pintalas con aceite antes de la primera capa de salsa. La grasa ayuda a que el caramelo se adhiera mejor.
Conservación y Congelación
Para guardar las costillas glaseadas con miel y salsa teriyaki en la nevera, colócalas en un tupper hermético una vez frías (máximo 2 horas fuera del frío). Consérvalas con su jugo para que no se sequen y durarán hasta 4 días. Para recalentar, calienta en el horno a 180°C durante 10-15 minutos (evita el microondas, ya que el glaseado perderá su textura crujiente). Si quieres congelar, envuélvelas individualmente en papel film y luego en una bolsa de congelación. Aguantarán hasta 3 meses. Para descongelar, deja en la nevera 12 horas y recalienta en el horno como se indica. Nunca las congeles con el glaseado líquido, ya que al descongelarse se vuelve acuoso y pierde su consistencia pegajosa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta en olla lenta?
Sí, pero el resultado no será igual. Cocina las costillas en la olla lenta 6 horas a baja temperatura con el caldo de pollo. Luego, termina en el horno con el glaseado a 200°C durante 20 minutos para caramelizar.
¿Qué acompañamiento recomendás para estas costillas?
Lo ideal son patatas panaderas con piel, aros de cebolla fritos o pan de molde tostado para mojar. Si quieres algo más ligero (pero igual de indulgente), un col slaw con mayonesa casero combina genial.
¿Puedo usar costillas de ternera en lugar de cerdo?
Sí, pero el tiempo de cocción será mayor (unas 3-4 horas en total) y el sabor menos graso. Las costillas de cerdo son más jugosas y absorben mejor el glaseado.
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