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Costillas de Cerdo al Horno con Salsa Barbacoa y Miel: Receta Americana Hipercalórica

Si buscas una receta de costillas de cerdo al horno con salsa barbacoa y miel que sea pura indulgencia, este plato americano es tu mejor opción. Con una carne tierna que se desprende del hueso, un glaseado pegajoso y dulce de salsa barbacoa y miel, y un toque ahumado, estas costillas son el sueño de cualquier amante de la comida reconfortante. Ideal para comer con las manos, acompañadas de patatas fritas o pan de molde tostado para mojar. Una receta hipercalórica que no dejará a nadie indiferente.

3 h 15 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
42gProteína
850Calorías
Horno lentoTécnica
Alérgenos
MostazaApioGlutenSoja
Costillas de cerdo al horno con glaseado brillante de salsa barbacoa y miel, doradas y jugosas, servidas en bandeja de madera con cebolla caramelizada y trozos de mantequilla derretida.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas costillas de cerdo al horno con salsa barbacoa y miel perfectas está en la paciencia y el glaseado en capas. Hornear a baja temperatura durante largo tiempo garantiza que la carne quede tierna y jugosa. Pero el toque mágico es añadir la mantequilla al final: no solo aporta un brillo irresistible, sino que potencia el sabor dulce y ahumado de la salsa, creando una capa crujiente y pegajosa que hará que repitas.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 1.5kgcostillas de cerdo tipo St. Louis
  • 300mlsalsa barbacoa comercial espesa
  • 150mlmiel de romero
  • 30mlvinagre de manzana
  • 20mlsalsa Worcestershire
  • 1cucharaditapimentón ahumado dulce
  • 1cucharaditaajo en polvo
  • 2cucharadassal gruesa
  • 1cucharaditapimienta negra molida
  • 50gmantequilla sin sal
  • 1unidadcebolla grande en juliana fina
  • 50gazúcar moreno
  • 15gmostaza de Dijon

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 160°C (con calor arriba y abajo). Retira la membrana plateada de la parte trasera de las costillas de cerdo (usa un cuchillo afilado y un papel de cocina para sujetar mejor). Sazona generosamente con sal gruesa, pimienta negra, ajo en polvo y pimentón ahumado por ambos lados. Deja reposar 20 minutos a temperatura ambiente.

2

En un bol, mezcla la salsa barbacoa, la miel, el vinagre de manzana, la salsa Worcestershire, la mostaza de Dijon y el azúcar moreno. Remueve hasta integrar bien todos los ingredientes. Reserva la mitad de esta mezcla para glasear al final.

3

Coloca las costillas en una bandeja para horno con rejilla (o sobre una cama de cebolla en juliana si no tienes rejilla). Vierte un poco de agua en la base de la bandeja para evitar que se sequen. Cubre las costillas con papel de aluminio, asegurándote de que queden bien selladas.

4

Hornea a 160°C durante 2 horas y 30 minutos. Pasado este tiempo, retira el papel de aluminio y sube la temperatura a 200°C. Pinta las costillas con la mitad de la mezcla de barbacoa reservada y vuelve a hornear 20 minutos.

5

Saca las costillas del horno y úntalas con el resto de la salsa barbacoa. Añade trocitos de mantequilla por encima para dar un brillo extra y un toque ultra cremoso. Hornea otros 10-15 minutos a 220°C (grill o función crisp) para que queden bien caramelizadas.

6

Deja reposar las costillas 10 minutos antes de cortarlas. Sirve con el jugo de la bandeja y más salsa barbacoa si deseas.

Pro-Tips del Chef

  • Si quieres un toque extra crujiente, después de hornear, pasa las costillas 2-3 minutos por la airfryer a 200°C.
  • Para un sabor más intenso, marina las costillas en la mezcla de barbacoa y miel toda la noche antes de hornear.
  • Si te sobra salsa, guárdala en un tarro en la nevera. Es perfecta para mojar patatas fritas o alitas de pollo.

Sustituciones

  • Salsa barbacoa comercial espesa: Puedes usar ketchup mezclado con un poco de salsa de tomate concentrado y azúcar moreno para espesar. El resultado será menos complejo pero igual de dulce. Pierdes el toque ahumado, así que añade una pizca de pimentón ahumado extra.
  • Miel de romero: Cualquier miel líquida sirve, pero si usas miel de tomillo o eucalipto, el sabor será más intenso. Si solo tienes azúcar blanco, disuélvelo en agua caliente con un chorrito de vinagre para imitar la textura de la miel, aunque el sabor no será el mismo.
  • Vinagre de manzana: El vinagre de vino blanco es un buen sustituto, pero evita el vinagre de Módena porque endulzará demasiado la salsa. Si no tienes vinagre, usa zumo de limón, aunque el resultado será menos equilibrado.

Errores Comunes

  • Las costillas quedan secas: No hornees a temperatura alta desde el principio. Usa 160°C las primeras 2 horas y cubre bien con papel aluminio. Si ya están secas, baña con caldo de carne o agua antes de glasear.
  • La salsa barbacoa se quema: No apliques el glaseado hasta el último tramo de cocción. Si se quema, retira la capa quemada con un cuchillo y vuelve a pintar con salsa fresca.
  • La carne no se desprende del hueso: Aumenta el tiempo de cocción a baja temperatura. Si el horno no es muy eficiente, añade 30 minutos extra. No las cortes nada más sacarlas, déjalas reposar para que los jugos se redistribuyan.

Conservación y Congelación

Para guardar las costillas de cerdo al horno con salsa barbacoa y miel en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez que se hayan enfriado por completo. Añade un poco del jugo de la cocción para mantenerlas jugosas. Durarán hasta 4 días en la nevera. Para recalentar, colócalas en una bandeja con un poco de agua o caldo, tápalas con papel aluminio y calienta a 180°C durante 15-20 minutos. Si prefieres congelar, envuélvelas individualmente en papel film y luego en una bolsa hermética. Aguantan hasta 3 meses en el congelador. Para descongelar, déjalas en la nevera toda la noche y recalienta como se ha indicado. Evita descongelar en microondas, ya que puede resecar la carne.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas costillas en olla lenta?

Sí, pero el resultado será distinto. Cocina las costillas en la olla lenta con un poco de caldo a baja temperatura durante 6-8 horas. Luego, termina en el horno con el glaseado para darles ese toque crujiente.

¿Qué puedo servir con estas costillas?

Lo ideal son patatas fritas caseras, pan de molde tostado con mantequilla o ensalada de col cremosa (aunque esta receta no es precisamente ligera).

¿Puedo usar costillas de cerdo normales en lugar de St. Louis?

Sí, pero las costillas St. Louis son más carnosas y uniformes. Si usas costillas normales, recorta los extremos para que queden más presentables.

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