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Costillas de Cerdo Glaseadas con Miel, Salsa Teriyaki y Queso Fundido: Carnes que Enganchan

Si crees que las costillas de cerdo glaseadas no pueden ser más adictivas, espera a probar esta versión con miel, salsa teriyaki y queso fundido. Una combinación de sabores dulces, salados y umami que hará que repitas hasta el último hueso. Perfecta para una cena contundente, una barbacoa entre amigos o simplemente para darte un capricho sin remordimientos. Esta receta de costillas de cerdo con miel, teriyaki y queso fundido es fácil, rápida y garantiza un resultado jugoso y lleno de sabor en cada bocado.

2 h 15 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
42gProteína
850Calorías
Horno asadoTécnica
Alérgenos
SojaLácteosApioMostaza
Bandeja de costillas de cerdo glaseadas con una capa dorada de miel y salsa teriyaki, cubiertas de queso cheddar y mozzarella fundido. Textura jugosa y brillo pegajoso, servidas sobre papel de horno con restos de glaseado.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas costillas de cerdo glaseadas con miel, teriyaki y queso fundido perfectas está en dos capas de sabor: primero, el adobo seco con especias garantiza una base aromática profunda, y segundo, el glaseado debe reducirse a fuego lento para que el azúcar de la miel caramelice y cree una costra pegajosa. No escatimes en el queso: usa cheddar para sabor intenso y mozzarella para que funda sin grumos.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 1.2kgcostillas de cerdo
  • 150mlmiel de caña
  • 200mlsalsa teriyaki
  • 200gqueso cheddar rallado
  • 100gqueso mozzarella rallado
  • 2cucharaditasajo en polvo
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 2cucharadassal gruesa
  • 1cucharaditapimienta negra molida
  • 50gmantequilla sin sal
  • 1cucharaditacebolla en polvo
  • 100mlsalsa barbacoa
  • 1cucharadavinagre de manzana

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Mientras, prepara las costillas de cerdo: retira la membrana blanca de la parte trasera (si la tienen) con un cuchillo o papel de cocina para que queden más tiernas.

2

En un bol, mezcla el ajo en polvo, el pimentón dulce, la sal gruesa, la pimienta negra y la cebolla en polvo. Frota esta mezcla por toda la superficie de las costillas, asegurándote de que queden bien impregnadas. Déjalas reposar 10 minutos.

3

Coloca las costillas en una bandeja para horno con papel vegetal. Hornea durante 1 hora y 30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que se doren por ambos lados.

4

Mientras se hornean, prepara el glaseado: en una cazuela a fuego medio, derrite la mantequilla y añade la miel de caña, la salsa teriyaki, la salsa barbacoa y el vinagre de manzana. Remueve bien y deja que hierva a fuego lento durante 5 minutos hasta que espese ligeramente.

5

Saca las costillas del horno y sube la temperatura a 200°C. Pincela generosamente con el glaseado por ambos lados y vuelve a hornear 15 minutos, dándoles la vuelta y bañándolas de nuevo a mitad de tiempo.

6

Saca las costillas y cubre toda la superficie con una mezcla de queso cheddar rallado y queso mozzarella rallado. Vuelve al horno (esta vez solo con calor arriba) durante 5-7 minutos o hasta que el queso esté completamente fundido y dorado.

7

Deja reposar 5 minutos antes de cortar para que los jugos se redistribuyan. Sirve caliente, con más glaseado por encima si deseas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un extra de crujiente, espolvorea pan rallado tostado con mantequilla sobre el queso fundido los últimos 2 minutos de horno.
  • Si te sobra glaseado, guárdalo en un tarro en la nevera. Es perfecto para mojar patatas fritas o alitas de pollo.
  • Para un toque ahumado, añade 1 cucharadita de pimentón ahumado al adobo seco inicial.

Sustituciones

  • Salsa teriyaki: Puedes sustituirla por una mezcla de salsa de soja (80 ml), azúcar moreno (2 cucharadas), jengibre rallado (1 cucharadita) y ajo picado (1 diente). Hierve todo junto 3 minutos. El sabor será más casero pero igual de adictivo.
  • Queso cheddar: Si prefieres un toque más cremoso, usa queso gouda ahumado en lugar de cheddar. El sabor ahumado combinará genial con la miel y el teriyaki, aunque perderás un poco de intensidad.
  • Miel de caña: La miel normal funciona igual, pero si quieres un toque más oscuro, usa melaza o sirope de agave. El resultado será más amargo y complejo, ideal para equilibrar el dulzor.

Errores Comunes

  • Las costillas quedan secas: No las hornees a más de 180°C en la primera fase y asegúrate de que estén bien cubiertas de grasa (el adobo o un poco de aceite ayuda). Si se secan, bañalas con más glaseado antes de añadir el queso.
  • El queso no se funde bien: Usa quesos rallados finos y mézclalos bien para que el calor se distribuya uniformemente. Si el queso se quema, tapa las costillas con papel aluminio los últimos minutos.
  • El glaseado queda líquido: Redúcelo a fuego medio-bajo hasta que espese (debe cubrir el dorso de una cuchara). Si ya lo has aplicado y no ha cuajado, vuelve a pincelar las costillas y mételas 5 minutos más al horno.

Conservación y Congelación

Para guardar las costillas de cerdo glaseadas con miel, teriyaki y queso fundido en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez que se hayan enfriado por completo. Durarán hasta 3 días, aunque el queso puede perder algo de textura al recalentarse. Para congelar, envuélvelas bien en papel film y luego en una bolsa de congelación, eliminando el aire. Aguantarán hasta 2 meses. Al descongelar, hazlo en la nevera durante toda la noche. Para recalentar, usa el horno a 160°C durante 10-15 minutos (evita el microondas, ya que el queso se separará y las costillas perderán jugosidad). Si el queso se ha endurecido, añade un poco de leche o nata antes de calentar para que recupere cremosidad.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta en olla lenta?

Sí, pero con ajustes. Cocina las costillas en la olla lenta con el adobo y un poco de caldo durante 6 horas a fuego bajo. Luego, termina en el horno con el glaseado y el queso para que queden doradas.

¿Qué acompañamiento recomiendas?

Patatas fritas caseras, pan de maíz o ensalada de col cremosa (con mayonesa y vinagre) son ideales para absorber todo el glaseado y el queso fundido.

¿Puedo usar costillas de ternera en lugar de cerdo?

Sí, pero las costillas de ternera son más magras y pueden quedar más duras. Asegúrate de cocinarlas a 160°C durante 2 horas y bañarlas con más glaseado para compensar la falta de grasa.

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