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Boureki de Calabacín y Queso Graviera: Pastel Griego de Verano con Hierbas Frescas

El boureki de calabacín y queso graviera es un plato tradicional de la isla griega de Creta, perfecto para el verano. A diferencia de otros pasteles salados griegos, esta versión destaca por su capa crujiente de calabacín fresco combinada con el queso graviera, un queso griego semiduro con un sabor ligeramente picante y cremoso. Las hierbas frescas como el eneldo y la menta le dan un toque aromático único. Ideal para servir frío o a temperatura ambiente, este pastel es una opción saludable, sin harina y alta en proteínas, perfecta para llevar al trabajo o disfrutar en un picnic.

1 hTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
18gProteína
320Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
LácteosHuevos
Pastel griego boureki de calabacín y queso graviera recién horneado, con capas visibles de calabacín dorado y queso cremoso, decorado con semillas de sésamo y hierbas frescas como eneldo y menta, servido en un plato de barro rústico.

El Secreto de esta Receta

El secreto para un boureki de calabacín y queso graviera perfecto está en escurrir bien el calabacín antes de usarlo y en precalentar el molde. El calabacín suelta mucha agua, y si no se seca correctamente, el pastel quedará aguado. Además, usar harina de garbanzo en lugar de harina de trigo no solo hace que la receta sea sin gluten, sino que añade un sabor terroso que combina a la perfección con el queso graviera y las hierbas frescas.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 4unidadcalabacín fresco y firme
  • 300grqueso graviera griego
  • 3unidadhuevos camperos
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo fresco
  • 20greneldo fresco
  • 20grmenta fresca
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditapimienta negra recién molida
  • 1cucharaditasal marina
  • 50grharina de garbanzo
  • 2cucharadasemillas de sésamo

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Engrasa un molde rectangular para horno (aproximadamente 20x30 cm) con un poco de aceite de oliva virgen extra.

2

Lava y corta los calabacines en rodajas finas (unos 3-4 mm de grosor) con un cuchillo afilado o una mandolina. Colócalos en un colador, espolvorea con sal marina y déjalos reposar 15 minutos para que suelten el exceso de agua. Seca bien con papel de cocina.

3

Pica finamente la cebolla morada y el ajo. En una sartén, calienta 1 cucharada de aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio hasta que estén transparentes. Retira del fuego y deja enfriar.

4

En un bol grande, bate los huevos camperos con el queso graviera rallado, las hierbas picadas (eneldo y menta), la harina de garbanzo, la pimienta negra y el resto del aceite de oliva. Añade la mezcla de cebolla y ajo fría e integra bien hasta obtener una masa homogénea.

5

Coloca una capa de rodajas de calabacín en el fondo del molde, ligeramente solapadas. Vierte la mitad de la mezcla de queso sobre ellas y alisa con una espátula. Repite con otra capa de calabacín y el resto de la mezcla de queso. Finaliza con una capa de calabacín.

6

Espolvorea semillas de sésamo por encima y hornea en el horno precalentado durante 40-45 minutos, o hasta que el boureki de calabacín y queso graviera esté dorado y firme al tacto.

7

Deja enfriar completamente en el molde antes de desmoldar. Corta en cuadrados o rectángulos y sirve a temperatura ambiente o frío, acompañado de una ensalada verde o aceitunas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una pizca de ralladura de limón a la mezcla de queso. El ácido cítrico realzará los sabores de las hierbas y el queso.
  • Si quieres un boureki más ligero, puedes sustituir uno de los huevos por claras de huevo batidas a punto de nieve. Esto dará más esponjosidad sin añadir grasa.
  • Para un acabado profesional, decora el boureki antes de hornear con rodajas finas de tomate seco o aceitunas kalamata encajadas entre las capas de calabacín.

Sustituciones

  • Queso graviera: Puedes sustituir el queso graviera por queso kefalotyri o pecorino romano, aunque estos son más salados y secos. Si optas por ellos, reduce la cantidad de sal marina en la receta. El sabor será más intenso pero menos cremoso.
  • Harina de garbanzo: Si no encuentras harina de garbanzo, usa harina de almendra o coco para mantener la receta sin gluten. Ten en cuenta que la harina de almendra dará un sabor más dulce y una textura ligeramente más densa.
  • Eneldo y menta: Si no tienes eneldo o menta fresca, puedes usar hierbas provenzales secas o tomillo fresco. Las hierbas secas deben usarse en menor cantidad (1 cucharadita por cada 10 gr de hierbas frescas) para evitar un sabor amargo.

Errores Comunes

  • El boureki queda aguado: Seca muy bien las rodajas de calabacín después de salarlas. Si el calabacín suelta mucha agua durante el horneado, retírala con una cuchara a mitad de cocción para evitar que el pastel quede empapado.
  • El pastel no se dora: Asegúrate de que el horno esté bien precalentado y coloca el molde en la parte media-alta del horno. Si después de 40 minutos no está dorado, activa el grill durante los últimos 5 minutos.
  • Se desmorona al cortar: Deja enfriar completamente el boureki antes de desmoldar y cortar. Usa un cuchillo afilado y húmedo para hacer cortes limpios. Si sigue desmoronándose, hornea 10 minutos más para que quede más firme.

Conservación y Congelación

El boureki de calabacín y queso graviera se conserva perfectamente en la nevera durante hasta 4 días en un recipiente hermético. Para mantener su frescura, colócalo en la parte más fría de la nevera, lejos de alimentos con olores fuertes. También puedes congelarlo en porciones individuales: envuélvelas en papel film y luego en una bolsa para congelar. Durará hasta 2 meses en el congelador. Para descongelar, déjalo en la nevera toda la noche y calienta en el horno a 160°C durante 10 minutos para recuperar su textura crujiente. Evita descongelar a temperatura ambiente, ya que el calabacín puede volverse pastoso. Si lo llevas en tupper, es mejor consumirlo en las primeras 24 horas para disfrutar de su mejor textura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta sin huevo?

Sí, puedes sustituir los huevos por 3 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 9 cucharadas de agua (deja reposar 5 minutos hasta que gelifique). El resultado será un poco más denso pero igualmente sabroso.

¿El boureki de calabacín y queso graviera se puede comer caliente?

Sí, pero su textura es mejor frío o a temperatura ambiente. Si lo prefieres caliente, recalienta las porciones en el horno para que el calabacín no se ablande demasiado.

¿Qué acompañamientos van bien con este pastel?

Combina perfectamente con una ensalada griega, hummus o tzatziki. También puedes servirlo con pan pita tostado o aceitunas. Para una comida completa, añade una sopa fría de pepino.

¿Puedo usar calabacín congelado?

No se recomienda, ya que el calabacín congelado pierde textura y suelta mucha más agua, lo que afectaría al resultado final. Usa siempre calabacín fresco y firme.

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