Bebida de Té de Hierbas y Jengibre con Leche de Avellanas: Infusión Relajante Sin Cafeína
Si buscas una bebida relajante sin cafeína para disfrutar al final del día, esta infusión de té de hierbas y jengibre con leche de avellanas es tu mejor opción. Combina el aroma reconfortante de las hierbas mediterráneas con el toque picante del jengibre fresco y la cremosidad de la leche de avellanas, un ingrediente fácil de encontrar en cualquier supermercado español. Ideal para aliviar el estrés, mejorar la digestión o simplemente mimarte con un momento de calma. Una receta saludable, económica y llena de sabor, perfecta para preparar en solo 10 minutos.

El Secreto de esta Receta
El secreto para una bebida de té de hierbas y jengibre con leche de avellanas perfecta está en infusionar el jengibre fresco directamente en el agua caliente, nunca en la leche, para evitar que cuaje. Además, añadir una pizca de sal marina realza los sabores dulces y picantes, creando un equilibrio único. Usa leche de avellanas fría para mezclarla al final y así mantener su cremosidad sin que se corte.
Ingredientes
- 300mlagua
- 2unidadbolsa de té de hierbas variedad manzanilla y menta
- 1cucharaditajengibre fresco pelado y rallado
- 200mlleche de avellanas sin azúcar añadido
- 1cucharaditamiel o sirope de agave
- 0.25cucharaditacanela en polvo
- 1pizcapizca de sal marina
Instrucciones Paso a Paso
Calienta el agua en un cazo a fuego medio hasta que empiece a hervir. Justo antes de que rompa a hervir, retira del fuego.
Añade las bolsas de té de hierbas y el jengibre fresco rallado al agua caliente. Tapa el cazo y deja infusionar durante 5 minutos para que los sabores se integren bien.
Pasado el tiempo, retira las bolsas de té y cuela la infusión para eliminar los restos de jengibre si lo prefieres más suave.
Calienta la leche de avellanas en otro cazo a fuego bajo (sin hervir) y añade la canela en polvo y la pizca de sal. Remueve bien para que se disuelva.
Mezcla la infusión de té y jengibre con la leche de avellanas caliente. Añade la miel o sirope de agave al gusto y remueve hasta que quede homogéneo.
Sirve la bebida de té de hierbas y jengibre con leche de avellanas en tazas precalentadas y decora con un poco más de canela en polvo por encima si deseas.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de cremosidad, bate la leche de avellanas caliente con una batidora de mano antes de mezclarla con la infusión.
- Si te gusta el contraste de sabores, añade una rodaja fina de limón al servir para realzar los aromas del té de hierbas.
- Para una versión más reconfortante en invierno, espolvorea un poco de cúrcuma en polvo junto con la canela para potenciar sus propiedades antiinflamatorias.
Sustituciones
- Leche de avellanas: Puedes sustituirla por leche de almendras o leche de avena sin problema. El sabor será ligeramente más neutro con la leche de avena, mientras que la de almendras aportará un toque más dulce y aromático.
- Miel: Si prefieres una versión sin azúcares, usa estevia en polvo o sirope de dátiles. La estevia endulza sin aportar calorías, pero ten en cuenta que su sabor es más intenso, así que ajusta la cantidad a tu gusto.
- Té de hierbas manzanilla y menta: Otra opción es usar té de hierbas con limón y hierbabuena, que aporta un toque cítrico refrescante. Si no encuentras bolsas, usa 1 cucharadita de hierbas secas (manzanilla, menta o hierbabuena) por cada 250 ml de agua.
Errores Comunes
- Hervir la leche de avellanas: Calienta la leche de avellanas a fuego bajo sin llegar a hervir, ya que puede cortarse o perder su textura cremosa. Si ves que empieza a formar espuma, retira del fuego inmediatamente.
- Infusionar el jengibre demasiado tiempo: No dejes el jengibre más de 5 minutos en infusión, o el sabor se volverá demasiado fuerte y amargo. Si prefieres un toque más suave, retíralo a los 3 minutos.
- Usar jengibre en polvo en lugar de fresco: El jengibre fresco es clave para un sabor más vibrante y menos terroso. Si solo tienes jengibre en polvo, usa media cucharadita y disuélvelo primero en un poco de agua caliente antes de mezclar.
Conservación y Congelación
Esta bebida de té de hierbas y jengibre con leche de avellanas es mejor consumirla fresca y caliente para disfrutar al máximo de sus aromas y beneficios. Sin embargo, si te sobra, puedes guardarla en un recipiente hermético en la nevera durante un máximo de 24 horas. Antes de servirla de nuevo, calienta la mezcla a fuego bajo sin hervir, removiendo ocasionalmente para que la leche de avellanas no se separe. No es recomendable congelarla, ya que la textura de la leche vegetal puede volverse granulosa al descongelarse. Si quieres prepararla con antelación, infusiona solo el té y el jengibre y guarda esta base en la nevera (hasta 2 días); luego, calienta la leche de avellanas y mézclala en el momento de servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar jengibre en polvo si no tengo fresco?
Sí, pero el resultado será menos intenso. Usa media cucharadita de jengibre en polvo por cada cucharadita de jengibre fresco indicada en la receta. Disuélvelo primero en un poco de agua caliente para integrarlo mejor.
¿Esta bebida es apta para niños?
Sí, siempre que no sean alérgicos a las avellanas. Sin embargo, reduce la cantidad de jengibre a media cucharadita para evitar que les resulte demasiado picante.
¿Puedo endulzarla con azúcar normal?
Claro, aunque la miel o el sirope de agave combinan mejor con los sabores de las hierbas y el jengibre. Si usas azúcar, añade media cucharadita y disuélvela bien en la leche caliente antes de mezclar.
¿Qué hierbas puedo usar si no tengo manzanilla o menta?
Puedes probar con hierbabuena, melisa o tilo, que también son relajantes y fáciles de encontrar. Evita hierbas muy amargas como el ajenjo o la artemisa.
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