Batido de Tamarindo y Leche de Coco: Bebida refrescante y Rica en Electrolitos
En busca de una bebida que combine el equilibrio perfecto entre lo exótico y lo nutritivo? Este batido de tamarindo y leche de coco es tu mejor opción. No solo es una bebida refrescante, sino que también es una fuerte fuente de electrolitos naturales como el potasio, magnesio y sodio, ideales para reponer energías después del ejercicio o en días de calor extremo. Originario de una fusión entre sabores asiáticos y caribeños, este batido destaca por su perfil único: el tamarindo aporta un toque ácido y vibrante, mientras que la leche de coco suaviza con su cremosidad y aporta grasas saludables. Además, al incluir semillas de sésamo tostadas y una pizca de sal rosa del Himalaya, potenciamos su contenido mineral sin alterar su sabor. Perfecto para quienes buscan una bebida vegana, sin lactosa y sin azúcares añadidos que además sea fácil de preparar en menos de 10 minutos.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este batido de tamarindo y leche de coco radica en la combinación de agua de coco y sal rosa del Himalaya, que potencian los electrolitos naturales sin necesidad de aditivos. Las semillas de sésamo tostadas no solo aportan un toque crujiente, sino que también enriquecen la bebida con calcio y zinc. Licuar el hielo junto con los ingredientes asegura una textura ultracremosa sin diluir el sabor.
Ingredientes
- 50grpasta de tamarindo natural sin azúcar
- 300mlleche de coco sin azúcar añadido
- 150mlagua de coco natural
- 1cucharaditasemillas de sésamo tostadas
- 0.25cucharaditasal rosa del Himalaya
- 15mljugo de limón fresco
- 1tazahielo picado
- 4unidadhojas de menta fresca
Instrucciones Paso a Paso
En un tazón, disuelve la pasta de tamarindo en el agua de coco y el jugo de limón. Remueve bien hasta obtener una mezcla homogénea sin grumos.
Añade la leche de coco y mezcla suavemente para integrar los sabores.
Incorpora el hielo picado, las semillas de sésamo tostadas y la sal rosa del Himalaya. Licúa todo a velocidad alta durante 30-40 segundos hasta obtener una textura cremosa y uniforme.
Prueba y ajusta el nivel de acidez o dulzor si es necesario (aunque el tamarindo ya aporta su propio equilibrio).
Sirve inmediatamente en vasos altos y decora con hojas de menta fresca para un toque aromático.
Pro-Tips del Chef
- Para un batido más espeso, reduce el agua de coco a 100 ml y añade ½ plátano maduro. Esto también aportará potasio extra y un toque de dulzor natural.
- Si prefieres una versión más digestiva, sustituye el jugo de limón por jugo de pomelo fresco, que combina excepcionalmente con el tamarindo y aporta enzimas digestivas.
- Para un toque exótico, añade 1/2 cucharadita de agua de rosas al servir. Esto realzará los sabores y aportará un aroma floral único.
Sustituciones
- Pasta de tamarindo: Puedes sustituirla por puré de tamarindo en lata (escurrido) o tamarindo deshidratado remojado (remoja 30 gr en agua tibia durante 15 min y cuela). El sabor será ligeramente más intenso y menos dulce, por lo que recomendamos ajustar con un poco de sirope de agave si prefieres un toque más dulce.
- Leche de coco: Si buscas una versión con menos grasas, usa leche de almendras sin azúcar, pero ten en cuenta que la textura será menos cremosa y el sabor más neutro. Para compensar, añade 1 cucharadita de crema de coco para recuperar parte de la untuosidad.
- Agua de coco: Puedes reemplazarla por agua mineral con gas para darle un toque efervescente, aunque perderás parte de los electrolitos naturales. Si optas por esta opción, aumenta la sal rosa del Himalaya a ½ cucharadita para mantener el equilibrio mineral.
Errores Comunes
- Usar tamarindo con hueso sin colar: Siempre cuela la mezcla después de disolver el tamarindo para evitar grumos o restos de semillas. Si no tienes colador, usa un paño de cocina limpio para filtrar.
- Licuar el hielo primero: Añade el hielo al final junto con el resto de ingredientes para evitar que el licuado se caliente y pierda frescura. Si el hielo es muy grande, pícalo antes de incluirlo.
- No ajustar la sal: La sal rosa del Himalaya es clave para los electrolitos, pero su intensidad varía. Prueba antes de servir y ajusta con más sal o un chorrito de agua de coco si queda demasiado salado.
Conservación y Congelación
Este batido de tamarindo y leche de coco es mejor consumirse inmediatamente después de prepararlo para disfrutar de su textura cremosa y máximo frescor. Si necesitas guardarlo, puedes hacerlo en la nevera en un recipiente hermético durante un máximo de 24 horas. Ten en cuenta que las semillas de sésamo pueden sedimentarse, por lo que remueve bien antes de servir. Para congelar, omite el hielo y el agua de coco (añádelos al momento de consumir), y guarda la mezcla base en cubiteras o un recipiente plano durante hasta 1 mes. al descongelar, licúa con 50 ml de agua de coco adicional para recuperar la consistencia original. Evita congelar con las hojas de menta, ya que pierden su color y aroma.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer este batido sin licuadora?
Sí, pero la textura no será tan cremosa. Disuelve bien el tamarindo en el agua de coco, mezcla todos los ingredientes en un recipiente y bate con un tenedor o batidor de mano hasta integrar. El hielo tendrás que triturarlo antes o usar hielo pilé para que se mezcle mejor.
¿Este batido es apto para deportistas?
¡Absolutamente! Es una bebida ideal para después del entrenamiento gracias a su alto contenido en electrolitos naturales (potasio, magnesio, sodio) y carbohidratos de rápida absorción del tamarindo. Además, la leche de coco aporta grasas saludables para una recuperación muscular eficiente.
¿Puedo usar tamarindo en polvo?
Sí, pero ajusta la cantidad: usa solo 20 gr de tamarindo en polvo (sin azúcar) y disuélvelo primero en 50 ml de agua tibia antes de mezclar con los demás ingredientes. El polvo es más concentrado y puede resultar demasiado ácido si no se dosifica bien.
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